9.5 La Fatiga

Como has visto al principio de este apartado, la consecuencia más directa de la carga de trabajo es la fatiga.

Se puede definir la fatiga como la disminución de la capacidad física y mental de un individuo, después de haber realizado un trabajo durante un período de tiempo determinado.

Cuando, como consecuencia del trabajo y coincidiendo con el fin de su jornada laboral, se empieza a sentir que disminuye la atención y que disminuye la capacidad de trabajo, se está notando los síntomas que corresponden a un primer nivel de fatiga, que podríamos llamar normal.

En las pausas que realiza durante la jornada de trabajo, por la noche o durante el tiempo de ocio, la persona siente que se recupera de este cansancio y que puede volver al trabajo en plena forma.

Pero cuando el trabajo exige concentración, esfuerzo prolongado de atención, etc. excesivos, es decir, cuando existe una sobrecarga que se va repitiendo y de la cual no se puede recuperar, se inicia un estado de fatiga prolongada o crónica.

Los síntomas son:

  • Irritabilidad.
  • Depresión.
  • Falta de energía y de voluntad para trabajar.
  • Salud más frágil.
  • Dolores de cabeza.
  • Mareos.
  • Insomnio.
  • Pérdida de apetito,
  • etc.

Estos síntomas es probable que se sientan no sólo durante el trabajo o al finalizarlo, sino que a veces perduran y se notan incluso al levantarse de la cama, antes de ir a trabajar.

En el trabajo a turnos se suele facilitar la aparición de esta dolencia por la mayor dificultad de recuperación del esfuerzo realizado, debido a los cambios de horario de trabajo y descanso y a las dificultades de adaptación a los mismos.

Medidas preventivas

Como recomendaciones que se pueden aplicar:

  • Adaptar la carga de trabajo (física y mental) a las capacidades del trabajador.
  • Situar los elementos de mando y control dentro del campo eficaz de trabajo del operario.
  • Organizar las tareas de manera que sea posible combinar distintas posturas de trabajo.
  • Procurar dotar a las tareas de un nivel de interés creciente.
  • Controlar la cantidad y la calidad de la información tratada y recibida.
  • Facilitar periodos de descanso.
  • Mantener dentro de los valores de confort los factores ambientales (ruido, iluminación, temperatura, etc.).
  • Aconsejar una adecuada nutrición en relación con el consumo metabólico producido en el trabajo.
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