6.2 Prevención y protección de incendios

Una vez que sabemos cómo se produce el fuego y los tipos que existen, debemos conocer cómo prevenirlos.

La prevención, como su nombre indica, comprende aquellas medidas que tienden a evitar la producción de incendios, mientras que la protección engloba aquellas que se adoptan para disminuir o paliar en lo posible sus efectos.

Las normas de prevención de un incendio nos indican una serie de preceptos básicos a tener en cuenta, tales como:

  • La prevención de incendios exige modificar el comportamiento humano, y para ello es necesario impartir una formación de seguridad frente a incendios a cargo de la dirección.
  • Inspección de mantenimiento y seguridad de instalaciones y equipos.
  • Sustituir los productos combustibles por otros menos combustibles .
  • Preparación adecuada de las áreas de trabajo para eliminar todos los peligros de ignición accidental de materiales combustibles próximos.
  • Riguroso control de todos los procesos de soldadura y corte.
  • Utilización de ropa ignífuga y protección facial de los trabajadores.
  • Ventilar los locales para evitar la concentración de vapores.
  • Mantener los combustibles en lugares frescos y lejos de los focos de calor.
  • Proceder a la señalización de almacenes y envases, que adviertan sobre el riesgo de incendio.

Y muy importante, es que la empresa tenga un plan de emergencia y de evacuación, en el que se prevean una serie de vías de evacuación suficientes y adecuadas que permitan realizar una evacuación del personal en el menor tiempo posible.

Entendemos por protección contra incendios el conjunto de medidas tendentes a paliar los efectos producidos por el fuego. Se trata de tres acciones concretas:

  • Detectar.
  • Extinguir.
  • Evacuar.

Se entiende por detección de incendios el hecho de descubrir y avisar que hay un incendio en un determinado lugar. La detección de un incendio se puede realizar por:

  • Detección humana: La detección queda confiada a las personas.
  • Una instalación de detección automática: Las instalaciones fijas de detección de incendios permiten la detección y localización automática del incendio, así como la puesta en marcha automática de aquellas secuencias del plan de alarma incorporadas a la central de detección. Los detectores son los elementos que detectan el fuego a través de alguno de los fenómenos que le acompañan: gases, humos, temperaturas o radiación UV, visible o infrarroja.
    La exigencia de instalaciones automáticas de detección se ha reducido, en la Normativa Legal Vigente, a los locales de pública concurrencia, lo cual es lógico por cuanto la detección precoz permite el control rápido del fuego limitando la probabilidad de tener que ordenar la evacuación, en actividades donde inevitablemente surgirían problemas (grandes almacenes, hospitales, aparcamientos de vehículos, etc.).
  • Sistemas mixtos: Como su nombre indica consiste en una combinación de ambos.

La extinción y la evacuación merecen apartados específicos por su extensión e importancia.

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